Tal como lo manifestaron en la redacción de El Carabobeño, ellos cuestionan la solución planteada por el alcalde de Valencia para reponer las toninas con individuos extraídos de poblaciones silvestres.
Los diecinueve biólogos firmantes del comunicado, sostienen que es alarmante que en sólo cuatro meses haya ocurrido igual número de muertes de los animales más emblemáticos del Acuario de Valencia, los cuales se mantenían en cautiverio de manera exitosa, gracias a un plan de manejo basado en experiencias obtenidas dentro de este centro recreativo acuático, por parte de su calificado personal, integrado por veterinarios, biólogos y cuidadores.
Esto dio como resultado que el Acuario de Valencia sea considerado el único en el mundo en lograr en cautiverio la reproducción exitosa de la especie Inia geoffrensis, la tonina.
Los docentes universitarios explicaron que este plan de manejo incluía aspectos sanitarios, nutricionales, biológicos y de comportamiento, tanto preventivos como curativos. "Aun cuando estos profesionales se encuentran en Valencia, lamentablemente no han sido tomados en cuenta, a pesar de estar dispuestos a colaborar por el bienestar de las toninas y del resto de los animales que alberga este parque".
Los denunciantes no justifican que la muerte de estos mamíferos acuáticos haya ocurrido a sabiendas de que en Venezuela se cuenta con personal altamente calificado, tanto en biología y medicina de animales como en su manejo en cautiverio, así como de condiciones óptimas y la infraestructura mínima necesaria, para el alojamiento de especies de este tipo.
"Las causas de la muerte de las toninas son conocidas, van más allá de un simple problema de la calidad del agua, tal como lo ha explicado el médico veterinario Ernesto Boede", aducen.
Los profesores adjudican estas muertes "a la falta de continuidad del plan de manejo que se venía implementando con éxito en el Acuario de Valencia".
En Venezuela tenemos expertos
Los profesores del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UC insisten en que la solución planteada por el burgomaestre de Valencia "no sólo afectaría directamente a estos mamíferos acuáticos una vez capturados, incrementando sus probabilidades de muerte, sino que estaría afectando posiblemente a las poblaciones naturales".
Los biólogos recomiendan al alcalde Edgardo Parra buscar a expertos en la Asociación Venezolana de Zoológicos y Acuarios (AVZA), Asociación Venezolana para el Estudio de los Mamíferos (Asovem), y en la Fundación Nacional de Parques Zoológicos y Acuarios (Funpza), adscrita al Ministerio Popular para el Ambiente.
"Sin obviar a los profesionales que lograron ubicar al Acuario de Valencia en el primer lugar a nivel mundial con cría en cautiverio de esta especie (Ernesto Boede y Esmeralda Mujica, entre otros)", reiteraron.
Suman además que el Departamento de Biología de la UC siempre ha estado dispuesto a ofrecer servicios académicos, "ya que contamos con ecólogos, zoólogos y expertos en otras disciplinas dentro de la biología, que pueden aportar conocimiento, investigación y apoyo en los aspectos biológicos y ecológicos de esta especie, y de cualquier otra que pueda albergar el Acuario".
"Apelamos al buen juicio de la máxima autoridad municipal en Valencia y lo instamos, de forma cordial, a que recurra a los entes, organismos, instituciones y profesionales en el área, para que juntos planteen una propuesta que redunde en la recuperación, no sólo del estanque de las toninas, sino del Acuario en general, el cual es un espacio que durante mucho tiempo se ha constituido en referencia obligada a nivel nacional e internacional", concretaron.
Riesgo para la supervivencia
Los expertos catalogan como un hecho impensable la opción de reponer dichos animales con individuos provenientes de poblaciones silvestres. La adaptación al nuevo ambiente, en cautiverio, resultaría riesgoso para su supervivencia.
En primer lugar porque la extracción de esta especie requeriría de una evaluación a nivel poblacional, en vista de las amenazas a las que se enfrenta y que no son en la actualidad las mismas que imperaban hace treinta años (uso como carnada para la pesca, venta de subproductos y el incremento en el deterioro de su hábitat), cuando se hicieron las primeras extracciones y el establecimiento del programa de cría.
Fuente: El Carabobeño



